
Hay puestos que se resisten a morir con el paso del tiempo. Cambian los sistemas, aparecen nuevas funciones y las pizarras se llenan de movimientos. Sin embargo, de vez en cuando aparece un futbolista que todavía nos invita a creer en la magia de este deporte.
“Juego de ´10`”. Así responde Vicente Romero, MVP Gatorade de la última fecha de #LaLigaEvolution tras el empate 2-2 entre Sportivo Italia y Sport Academy, partido donde se alzó como la gran figura.
La respuesta parece sencilla, pero su simpleza desnuda gran parte de lo que ocurrió el sábado 13 de junio en las canchas del complejo LUF. Porque Sportivo Italia pasó gran parte del partido intentando sobrevivir. Una expulsión en los primeros minutos condicionó el encuentro desde el inicio. Más tarde llegó la lesión de su centrodelantero y, por momentos, el equipo debió competir prácticamente con nueve hombres de campo. Incluso un jugador tuvo que improvisar como arquero.
Del otro lado había un rival que aprovechó las circunstancias y construyó una ventaja de dos goles. El partido parecía encaminado. Pero Sportivo Italia siguió jugando bajo el liderazgo futbolístico de Vichin: “tuvimos un rival fuerte”.
“Pero nosotros somos buenos y entrenamos para esto”, explicó Romero apenas terminó el encuentro.
La reacción comenzó a tomar forma en el segundo tiempo. Un descuento devolvió la ilusión y el equipo encontró energía donde parecía no quedarle. La pelota detenida se transformó en una herramienta para competir y acercarse en el marcador.
Romero siguió ocupando el lugar que más disfruta. Libre. Con espacio para recibir, pensar y habilitar. “El profe me pidió que juegue tranquilo, que esté libre y que dé varios pases filtrados”, cuenta.
La última acción del partido encontró a Sportivo Italia buscando el empate. Penal.
Romero tomó la responsabilidad y convirtió el 2-2 definitivo. El gol coronó una actuación marcada menos por los lujos que por la personalidad para aparecer cuando más lo necesitaba el equipo.
Después vino la dedicatoria: “a mi abuelita que está en el cielo, que la quiero mucho”.
La pelota dejó de rodar. El empate ya estaba asegurado. Y el “10” de Sportivo Italia había escrito la última página del partido.
Fuente: #LALIGAEVOLUTION


