
Hay futbolistas que aparecen un domingo. Otros, se hacen notar cada vez que ingresan al verde césped. Santiago Rivera pertenece al segundo grupo. Después de haber sido elegido MVP en la sede Zapping, el volante de Sport Fury volvió a quedarse con el reconocimiento, esta vez en #LaLigaMalloco, confirmando que su rendimiento nunca fue una casualidad.
La semifinal frente a Magallanes San Bernardo terminó con un contundente 4-0, pero para Rivera la diferencia comenzó mucho antes de que el marcador reflejara la superioridad. El mediocampista entendió que el encuentro se jugó donde realmente se ganan los partidos: en los espacios. Sport Fury encontró libertad para manejar el balón en la mitad de la cancha, atacó con metros por delante y golpeó rápido, una situación que, según él mismo reconoce, les había costado en compromisos anteriores.
Esa lectura también quedó reflejada en el tercer gol del encuentro. Tras dejar pasar un pase que desacomodó a la defensa rival, quedó prácticamente frente al arquero y definió cruzado para ampliar la ventaja. Una acción simple en su ejecución, pero inteligente en su interpretación.
Ahora, con el boleto asegurado para la gran final, el discurso cambia. Rivera no habla de figuras individuales ni de premios personales. Su mensaje apunta al grupo. “Hay que entrenar, ser un equipo y jugar la final como sabemos”, resume, convencido de que el último paso dependerá del trabajo colectivo que los llevó hasta esta instancia.
El premio al MVP, en cambio, sí tiene destinatarias. Apenas terminó la entrevista, miró hacia la tribuna para dedicarle el reconocimiento a su mamá, presente una vez más acompañándolo, y también a su pareja, que siguió el partido desde la casa. Detrás de un jugador que vuelve a destacar, también hay una familia que nunca deja de empujar.
Fuente: #LALIGAMALLOCO


