
En junio de este 2026, Fluminense Chile celebró trece años desde su llegada a nuestro país. Más de una década en la que el proyecto ha logrado consolidarse como un espacio donde niños y niñas encuentran mucho más que una escuela de fútbol: una comunidad unida por el ADN tricolor.
Ese camino encontró un nuevo desafío hace un año con su incorporación a #LaLiga. Desde entonces, la academia ha trasladado a la competencia una identidad reconocible, marcada por el juego limpio, la técnica individual y la toma de decisiones siempre pensando en el equipo.
Un crecimiento que también se refleja fuera de la cancha. Y es que, actualmente Fluminense cuenta con escuelas en Antofagasta, Calama, Calera, Quillota, San Felipe, Santiago, Buin, Santa Cruz y Nancagua, una expansión que confirma el interés por una metodología que busca formar personas antes que futbolistas.
No es casualidad. Fluminense Chile fue la primera filial oficial de un club extranjero en implementar un modelo de formación integral en nuestro país. Como señalan en su sitio oficial: «Tenemos un enfoque deportivo-educacional centrado en valores, disciplina y desarrollo personal».
En esta temporada de #LaLigaEvolution, la institución compite en las categorías 2010 y 2012. Ambos equipos han mostrado un rendimiento muy parejo, ubicándose en el quinto y cuarto lugar de sus respectivas tablas, con dos triunfos y tres derrotas cada uno.
Más allá de los resultados, hay algo que se repite cada fecha en Zapping Sport Center. La llegada de los jugadores, el entusiasmo antes de entrar al camarín, las bromas entre compañeros y las palabras de apoyo antes de salir a la cancha reflejan una identidad que trasciende el marcador.
Su lema lo resume de buena manera: «Creamos una buena persona para crear un buen deportista». Una filosofía que profesores, entrenadores y cada integrante de la escuela intentan transmitir tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Esa formación también mantiene un vínculo permanente con Brasil. Fluminense, uno de los clubes más tradicionales de Río de Janeiro y formador de jugadores como Marcelo, Thiago Silva y Fabinho, desarrolló un sistema internacional de academias que permite a niños y niñas viajar hasta Xerém, el reconocido centro de formación del club, para entrenar junto a las series juveniles.
Para los chicos, la experiencia representa mucho más que un viaje. Es una oportunidad de aprendizaje, evaluación y crecimiento en un entorno de alta exigencia, donde no solo fortalecen sus capacidades futbolísticas, sino que también viven una experiencia cultural que los acompañará para toda la vida.
En ese contexto, Facup Chile se transforma en un escenario ideal para seguir poniendo a prueba el trabajo que Fluminense desarrolla día a día. Frente a algunas de las mejores escuelas y academias de la Región Metropolitana, el cuadro tricolor continúa demostrando que su apuesta va mucho más allá de los resultados, consolidando una identidad que hoy también forma parte de #LaLiga.
Fuente: #LALIGA

