
La escuela de la furia destacó el primer semestre en #LaLiga, desde la categoría 2019 hasta la 2007 tuvo podio en la gran final del torneo. Un gran orgullo para Gerardo Ibarra, su director.
En Sport Fury, el fútbol tiene una rutina que se repite varias veces por semana. Pelotas, conos, petos y profesores ocupan el Club Oriente para darle forma a una idea que en la academia parece tan importante como cualquier resultado: antes que futbolistas, formar personas.
Los niños, niñas y adolescentes que son parte de la escuela se forman con valores como el respeto, el compromiso y el compañerismo. “Buscamos formar jugadores valientes, intensos, protagonistas, organizados y autónomos”, comenta Ibarra.
Sin duda es algo que los apoderados valoran de este espacio, la cercanía y la preocupación que tienen por cada jugador. Conocen a fondo al niño y a su entorno, los acompañan en cada jugada y las familias observan ese crecimiento tanto futbolístico como personal.
Los jugadores de Sport Fury son verdaderos protagonistas a la hora de pisar la cancha. Son capaces de tomar decisiones dentro y fuera de ella, saben asumir responsabilidades. No se trata solamente de ejecutar un pase, ganar un duelo o finalizar una jugada. También de entender el juego, convivir con el compañero, respetar al rival y aprender a desenvolverse con autonomía.
En palabras del director, el cuerpo técnico es una pieza clave: “Para nosotros el profesor es mucho más que un entrenador: es un educador deportivo. Tiene que planificar con intención, enseñar con claridad, exigir con respeto, ser proactivo y, sobre todo, generar un vínculo cercano con sus jugadores”.
Si bien, no todos los jugadores tienen el mismo ritmo de aprendizaje, en Sport Fury trabajan bajo una metodología que les identifica por ser integrales y miden el progreso personal y colectivo por sobre el marcador. Los principios son claros independiente de la categoría.
Esa identidad también se pone a prueba en competencia. Sport Fury participa en FA CUP Chile desde 2023 y encontró en #LaLiga un escenario que combina organización, exigencia y una aproximación concreta al fútbol competitivo. Para la escuela, el torneo permite que sus jugadores salgan del entrenamiento y enfrenten situaciones propias de un campeonato: administrar ventajas, reaccionar ante la adversidad y tomar decisiones bajo presión.
“Nos permite que nuestros jugadores vivan experiencias reales de torneo y sigan creciendo”, sostiene el director. Los resultados del torneo de apertura entregaron una señal potente. Todas las categorías de Sport Fury terminaron en el podio, una cosecha que confirma el trabajo realizado.
Para el torneo de clausura en #LaLigaUSS, la consigna es mantener la intensidad sin perder el foco formativo. Sport Fury quiere seguir siendo un equipo que propone, que busca el protagonismo y que entiende la competencia como una herramienta de aprendizaje. El objetivo no pasa solamente por levantar una copa, sino por conseguir que cada categoría pueda evolucionar respecto de su propio punto de partida.
El proyecto, finalmente, mira más allá de una temporada. Sport Fury busca seguir creciendo junto a FA CUP Chile, aumentando progresivamente el nivel de los desafíos y preparando a sus futbolistas para escenarios cada vez más exigentes. La ambición está, pero también hay paciencia. Porque formar no es correr contra el reloj, es construir.
Fuente: #LALIGAUSS